Las plagas más comunes son las cucarachas y
roedores, aunque también pueden ser avispas, hormigas, moscas y mosquitos.

En las comunidades de propietarios hay que actuar de manera rápida, ya que
cuando dichas plagas entran en las zonas comunes, pueden acabar dentro de
su vivienda, y convertirse en un quebradero de cabeza.

Es importante conocer la zona de la comunidad donde existe infestación o
posibilidad de anidamiento de roedores o cucarachas, como pueden ser
zonas de suciedad y basura. Por tanto aquí también entra en juego las
medidas higienico-sanitarias, que son muy importantes para mantener
la comunidad libre de plagas.

Estos organismos nocivos pueden penetrar por agujetos entre las paredes,
y pasar de una vivienda a otra.

Se realiza una inspección previa a todas las zonas comunes, como piscinas,
zonas ajardinadas, cuartos de basura, registros, cuartos de contadores,
red de alcantarillado, arquetas, etc... Para después realizar un plan de
control adecuado.

La garantía es de 1 año, y se realizan ofertas para realizar tratamientos
en el interior de las viviendas si el propietario lo desea.

Enviamos presupuestos detallados, según visitas deseadas, indicando el
plan de control completo, así como los productos utilizados.